1. Ahora Vamos Envueltos en Consignas Hermosas

    Gioconda Belli

    for the English translation click here.

    Las mañanas cambiaron su signo conocido. 
    Ahora el agua, su tibieza, su magia soñolienta 
    es diferente. 
    Ahora oigo desde que mi piel conoce que es de día, 
    cantos de tiempos clandestinos 
    sonando audaces, altos desde la mesa de noche 
    y me levanto y salgo y veo “compas” atareados 
    lustrando sus botas o alistándose para el día 
    bajo el sol. 
    Ya no hay oscuridad, ni barricadas, 
    ni abuso del espejo retrovisor 
    para ver si me siguen. 
    Ahora mi aire de siempre es mas mi aire 
    y este olor a tierra mojada y los lago s allá 
    y las montañas 
    pareciera que han vuelto a posarse en su lugar, 
    a enraizarse, a sembrarse de nuevo. 
    Ya no huele a quemado, 
    y no es la muerte una conocida presencia 
    esperando a la vuelta de cualquier esquina. 
    He recuperado mis flores amarillas 
    y estos malinches de mayo son mas rojos 
    y se desparraman de gozo 
    reventados contra el rojinegro de las banderas. 
    Ahora vamos envueltos en consignas hermosas, 
    desafiando pobrezas, 
    esgrimiendo voluntades contra malos augurios 
    y esta sonrisa cubre el horizonte, 
    se grita en valles y lagunas, 
    lava lagrimas y se protege con nuevos fusiles. 
    Ya se unió la Historia al paso triunfal de los guerreros 
    y yo invento palabras con que cantar, 
    nuevas formas de amar, 
    vuelvo a ser, 
    soy otra vez, 
    por fin otra vez, 
    soy. 

     

  2. ..Amo a las mujeres…

    demardete:

    Amo a las mujeres desde su piel que es la mía.
    A la que se rebela y forcejea con la pluma y la voz desenvainadas,
    a la que se levanta de noche a ver a su hijo que llora,
    a la que llora por un niño que se ha dormido para siempre,
    a la que lucha enardecida en las montañas,
    a la que trabaja -mal pagada- en la ciudad,
    a la que gorda y contenta canta cuando echa tortillas
    en la pancita caliente del comal,
    a la que camina con el peso de un ser en su vientre
    enorme y fecundo.
    A todas las amo y me felicito por ser de su especie.

                                                                                Gioconda Belli

     

  3. Y Dios me hizo mujer, de Gioconda Belli

    Y Dios me hizo mujer,
    de pelo largo,
    ojos,
    nariz y boca de mujer.
    Con curvas
    y pliegues
    y suaves hondonadas
    y me cavó por dentro,
    me hizo un taller de seres humanos.
    Tejió delicadamente mis nervios
    y balanceó con cuidado
    el número de mis hormonas.
    Compuso mi sangre
    y me inyectó con ella
    para que irrigara
    todo mi cuerpo;
    nacieron así las ideas,
    los sueños,
    el instinto.
    Todo lo que creó suavemente
    a martillazos de soplidos
    y taladrazos de amor,
    las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días
    por las que me levanto orgullosa
    todas las mañanas
    y bendigo mi sexo.